10 razas de caballos españoles que deberías conocer
España tiene más de veinte razas equinas autóctonas reconocidas, y la mayoría no las conoce nadie fuera de su comarca. Casi todo el mundo nombra el Pura Raza Española y ahí se acaba la lista.
Merece la pena ampliarla, porque hay de todo: caballos de doma clásica de nivel mundial, caballos de trabajo con el ganado, razas isleñas con su propia historia y ponis de montaña que llevan miles de años en la península.
Las grandes conocidas
1. Pura Raza Española
El PRE, o caballo andaluz. La raza española por antonomasia y la que ha llevado el nombre fuera. Tordo o castaño en su mayoría, de cuello arqueado, crin y cola abundantes y movimientos elevados y recogidos.
Destaca en doma clásica, en doma vaquera y en alta escuela, y es el caballo de los enganches y las ferias. Su carácter —noble, muy conectado con la persona— es tan característico como su morfología.
2. Caballo de Deporte Español
El CDE es la raza deportiva moderna española, creada cruzando sangre centroeuropea de salto con base española. No busca un tipo morfológico sino rendimiento: salto, concurso completo y doma.
Es el que verás con más frecuencia en los concursos nacionales de salto, y lo tratamos junto al resto de razas deportivas en su artículo correspondiente.
3. Hispano-Árabe
Cruce de Pura Raza Española y Árabe que combina la nobleza del primero con la resistencia y la ligereza del segundo. Es el caballo clásico de la doma vaquera y el acoso y derribo, y funciona muy bien en raid por su fondo.
Las razas isleñas
4. Menorquín
Negro, siempre. Es una de las señas de identidad de Menorca y el protagonista de sus fiestas patronales, donde ejecuta el bot, el salto sobre los posteriores. Esbelto, de cuello largo y con un temperamento muy particular: capaz de mantenerse erguido entre una multitud.
5. Mallorquín
También negro y también isleño, pero mucho más escaso: es una de las razas españolas en situación más delicada, con censos muy reducidos. Más corpulento que el menorquín, tradicionalmente de tiro ligero y trabajo agrícola.
Los ponis y caballos de montaña

Este es el bloque más desconocido y probablemente el más interesante. Son razas rústicas, de alzada pequeña y semisalvajes, que pasan el año en el monte y que están emparentadas con los caballos representados en las cuevas del Paleolítico.
6. Asturcón
El poni asturiano, de capa negra, alzada en torno al metro veinticinco y andadura propia: tiene ambladura, un aire lateral muy cómodo de montar. Vive en las montañas de Asturias en régimen semisalvaje.
7. Pottoka
El poni del País Vasco y Navarra. Cabeza pequeña, alzada baja y una rusticidad notable: sobrevive en el monte con muy poco. Muchos ejemplares son píos, y su población en libertad es una parte reconocible del paisaje vasco.
8. Losino
Del valle de Losa, en Burgos. Negro, de alzada media y aspecto muy armónico. Estuvo al borde de la desaparición en los años ochenta y se ha recuperado gracias a un programa de conservación a partir de un puñado de ejemplares.
9. Jaca Navarra
Pequeña, castaña y extraordinariamente resistente, criada en el norte de Navarra. Otra raza que ha pasado por censos críticos y que hoy se mantiene sobre todo por conservación.
Si te has fijado en las alzadas, varias de estas razas entran en las categorías de poni por medida: cómo se clasifican los ponis por alzada.
10. Marismeño

Criado en las marismas del Guadalquivir, en Doñana, en régimen casi salvaje. Es el caballo de la saca de las yeguas de Almonte, una de las tradiciones ganaderas más antiguas de Europa. Rústico, resistente y adaptado a un terreno encharcado la mitad del año.
Y unas cuantas más
La lista completa es bastante más larga. Merecen al menos el nombre:
- Caballo de Pura Raza Gallega, el cabalo galego do monte, protagonista de las rapas das bestas.
- Monchino, de las montañas de Cantabria.
- Burguete e Hispano-Bretón, razas de tiro del norte.
- Caballo de Monte del País Vasco y Serrano.
- Retuertas, también en Doñana, considerado uno de los linajes equinos más antiguos de Europa.
Muchas están catalogadas en peligro de extinción, y su supervivencia depende de las asociaciones de criadores y de que el monte siga teniendo uso ganadero.
Dónde se ven y cómo se montan
Si quieres ver estas razas en su contexto, el calendario manda: ferias andaluzas y concursos morfológicos para el PRE, las fiestas de Sant Joan en Ciutadella para el menorquín, las rapas gallegas y la saca de Almonte en verano.
En cuanto a montarlas, el PRE, el hispano-árabe y las razas de trabajo se montan tradicionalmente a la vaquera, con silla española o vaquera y el resto de equipo de monta española, que es un mundo aparte del inglés en formas y en ajuste. Lo mismo vale para la doma vaquera: en todas las disciplinas ecuestres que existen está encuadrada junto al resto.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas razas de caballos españoles hay?
España tiene más de veinte razas equinas autóctonas reconocidas, entre caballos y ponis. Las más conocidas son el Pura Raza Española, el Caballo de Deporte Español y el Hispano-Árabe, pero también están las isleñas —menorquín y mallorquín—, los ponis de montaña del norte y razas rústicas como el marismeño.
¿Qué diferencia hay entre el PRE y el andaluz?
Son la misma raza. «Caballo andaluz» es el nombre tradicional y «Pura Raza Española» el oficial, el que aparece en la documentación y en los libros genealógicos. Se usan de forma intercambiable, sobre todo fuera de España, donde se le conoce como Andalusian.
¿Cuál es la raza española más adecuada para doma clásica?
El Pura Raza Española, por sus movimientos elevados y recogidos y por su facilidad para los ejercicios de reunión. Para salto y concurso completo el que se impone es el Caballo de Deporte Español, creado precisamente con ese objetivo de rendimiento deportivo.
¿Qué razas de ponis hay en España?
Las principales son el asturcón en Asturias, la pottoka en el País Vasco y Navarra, el losino en Burgos y la jaca navarra. Son razas rústicas y de alzada pequeña que viven buena parte del año en el monte en semilibertad, y varias han estado al borde de la desaparición.
