Dos jinetes a contraluz cabalgando por un campo al amanecer

Las 10 mejores películas de caballos

El caballo lleva en el cine desde que el cine existe. De hecho, una de las primeras secuencias de imágenes en movimiento de la historia fue un caballo al galope: las fotografías de Eadweard Muybridge en 1878, hechas para resolver si en algún momento el caballo despega las cuatro patas del suelo. Las despega.

Desde entonces ha salido en miles de películas, casi siempre como decorado del western. Estas diez son de las que el caballo es el tema, no el transporte.

Las grandes historias

Caballo negro encabritado dentro de una cuadra antigua
Diez películas en las que el caballo es el protagonista y no el atrezo.

1. Caballo de guerra (2011)

Spielberg adapta la novela de Michael Morpurgo y la obra de teatro que la hizo famosa. Un caballo de labor vendido al ejército británico en la Primera Guerra Mundial atraviesa el frente pasando de mano en mano, de un bando a otro.

Es la más épica de la lista y también la más dura: retrata sin adornos lo que fue esa guerra para los caballos, de los que murieron millones.

2. El hombre que susurraba a los caballos (1998)

Robert Redford dirige y protagoniza la historia de un entrenador al que recurren tras un accidente que deja traumatizados a una adolescente y a su caballo. Es la película que popularizó la doma natural fuera del mundo ecuestre, para bien y para mal: también extendió la idea de que existe un don misterioso, cuando lo que hay detrás es técnica y observación. Algo de eso hay en cómo enseñar trucos a tu caballo.

3. The Rider (2017)

La menos conocida y, para mucha gente del mundo del caballo, la más honesta de todas. Chloé Zhao cuenta la historia de un jinete de rodeo que no puede volver a montar tras una lesión craneal, interpretado por el propio jinete real y por su familia. No hay épica: hay un oficio, un cuerpo roto y unos caballos.

4. Belleza negra

La novela de Anna Sewell, de 1877, se ha llevado al cine varias veces —las versiones de 1994 y 2020 son las más vistas—. Está narrada por el propio caballo, y fue un texto determinante para la legislación de bienestar animal de su época. Sigue siendo la puerta de entrada de muchos niños al mundo del caballo.

Las de carreras

5. Seabiscuit (2003)

La historia real del caballo que se convirtió en símbolo de la América de la Depresión: un ejemplar pequeño y descartado, un jinete ciego de un ojo y un entrenador silencioso. Probablemente la mejor película sobre el mundo del hipódromo que se ha hecho.

6. Secretariat (2010)

La otra gran historia real de las carreras americanas: el Pura Sangre que en 1973 ganó la Triple Corona con un margen que todavía hoy cuesta creer. Más convencional que Seabiscuit, pero con un material de partida difícil de superar.

7. Dreamer (2005)

Una yegua de carreras se fractura una pata y la dan por perdida; un entrenador y su hija deciden intentar recuperarla. Está inspirada libremente en hechos reales y es la más familiar del grupo.

Si estas tres te dejan con curiosidad por saber qué caballos corren y por qué, las razas de salto y carreras lo explica.

Aventura, libertad y documental

Manada de caballos galopando junto a un río al atardecer
El caballo en libertad es una imagen que el cine no ha dejado de repetir.

8. Spirit: el corcel indomable (2002)

La apuesta de DreamWorks por una animación en la que el protagonista no habla: todo se cuenta con la expresión y el movimiento del caballo. Un mustang capturado por el ejército en el Oeste americano. Sigue siendo la película de caballos favorita de varias generaciones de niños.

9. Hidalgo (2004)

Viggo Mortensen y su mustang cruzan el desierto de Arabia en una carrera de resistencia de 5.000 kilómetros. La base histórica es más que discutible, pero como película de aventuras funciona, y es de las pocas que pone el foco en el raid, una disciplina que aparece en todas las disciplinas ecuestres que existen.

10. Buck (2011)

Documental sobre Buck Brannaman, el entrenador que asesoró a Redford en El hombre que susurraba a los caballos. Aquí no hay ficción: se le ve trabajar en sus clínics, y la película es tanto sobre caballos como sobre las personas que se los llevan. Si solo vas a ver una de esta lista, que sea esta.

Tres más, por si te quedas con ganas

  • Lean on Pete (2017). Un adolescente y un caballo de carreras al final de su vida útil. Áspera y muy buena.
  • Océanos de fuego y el resto del ciclo de aventuras ecuestres, para domingos de sofá.
  • Las series de Spirit, si hay niños en casa y la película se ha quedado corta.

Lo que el cine nunca cuenta bien

Un apunte para verlas con ojo crítico. Casi todas comparten los mismos atajos:

  • El vínculo instantáneo. En el cine, el caballo difícil se rinde en una tarde. En la realidad son meses de trabajo repetido y aburrido.
  • Montar sin equipo. A pelo, sin casco y al galope. Queda precioso y es una forma excelente de acabar en un hospital.
  • El caballo que entiende palabras. Lee la postura, el tono y la tensión de la rienda, que no es poco, pero no el idioma.
  • La recuperación milagrosa. Las lesiones graves de un caballo rara vez se resuelven como en Dreamer.

Dicho eso, si alguna de estas películas hace que alguien se apunte a una escuela, bienvenida sea: en cómo es una primera clase está lo que pasa de verdad el primer día, y en los beneficios de la equitación lo que se saca de seguir yendo.

Y si prefieres leer, en libros de equitación hay manuales para empezar y para preparar galopes. Para el material de trabajo desde el suelo que se ve en Buck, doma natural.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la mejor película de caballos?

Depende de lo que busques. Para una gran historia, Caballo de guerra; para el mundo de las carreras, Seabiscuit; para ver trabajo real con caballos sin ficción, el documental Buck; y para la mirada más honesta sobre el oficio, The Rider. Si solo vas a ver una y te interesa el caballo de verdad, Buck.

¿Qué película de caballos es buena para niños?

Spirit: el corcel indomable es la referencia, con un protagonista que no habla y que se expresa solo con el movimiento. Belleza negra y Dreamer también funcionan bien en familia. Caballo de guerra es magnífica pero bastante dura para los más pequeños.

¿Qué películas de caballos están basadas en hechos reales?

Seabiscuit y Secretariat cuentan la historia de dos caballos de carreras reales, Dreamer está inspirada libremente en hechos reales, The Rider está interpretada por el propio jinete cuya historia narra y Buck es directamente un documental. Hidalgo se presenta como real, pero su base histórica es muy discutida.

¿Qué se ve mal en las películas de caballos?

Sobre todo cuatro cosas: el vínculo instantáneo con un caballo difícil, que en la realidad son meses de trabajo; montar a pelo, sin casco y al galope; el caballo que parece entender palabras cuando lo que lee es la postura y el tono; y las recuperaciones milagrosas de lesiones graves.

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