¿Qué talla de silla de montar necesito?
La talla de una silla de montar se mide en pulgadas, desde uno de los botones delanteros hasta el centro de la parte más alta del borrén trasero, y las medidas del mercado van de las 12 a las 18 pulgadas. Pero la respuesta completa tiene dos mitades: el asiento tiene que ajustarse a ti y el puente tiene que ajustarse a tu caballo. Son dos medidas independientes y hay que acertar en las dos.
Aquí tienes las tablas de equivalencia, cómo tomarte las medidas y qué mirar en el dorso del caballo o del poni.
Tipos de montura según la disciplina
Doma clásica, doma vaquera, salto, raid, cross… Cada disciplina impone unas necesidades, y por eso existen monturas adaptadas a cada una. La primera gran división es entre montura inglesa y montura western u occidental.

- Las sillas de doma tienen el asiento más profundo y los faldones rectos, para permitir la pierna estirada.
- Las sillas de salto llevan los faldones adelantados para acompañar el estribo corto.
- Las sillas de cross refuerzan la sujeción para la fase de campo del concurso completo.
- Las sillas de raid priorizan el reparto del peso en recorridos de muchas horas.
- Las sillas western responden a otra forma de montar y no se comparan con las anteriores.
Si no practicas siempre la misma disciplina y buscas algo versátil, están las monturas mixtas o de uso general, que se adaptan a la mayoría de disciplinas. Son las que se recomiendan a quien tiene poca experiencia o se está iniciando. Y si montas un poni, el tallaje es otro: está en las sillas de montar para poni.
Dónde se mide una montura inglesa
La referencia son uno de los botones de la parte delantera y el centro de la parte más alta del borrén trasero. Esa distancia, en pulgadas, es la talla. Generalmente van desde las 12 hasta las 18 pulgadas.

Cuando la montura es demasiado grande o demasiado pequeña, la posición del jinete se resiente. Si es demasiado grande, el asiento y la pierna quedan por detrás de su posición natural. Si es demasiado pequeña, no hay espacio para el asiento ni para las piernas, y se complican el equilibrio y la comodidad.
Qué talla necesitas: según la medida de tu pierna
Es el método más fiable, porque dos personas de la misma altura pueden tener el fémur de longitud muy distinta. Se mide así:

- Siéntate en una silla, con la espalda apoyada en el respaldo, las rodillas flexionadas en un ángulo de 90° y los pies en el suelo.
- Con una cinta métrica, mide la distancia entre la parte posterior del glúteo y el final de la rodilla.
- La medida que obtengas en centímetros corresponde a una talla de montura en pulgadas.
Y la tabla rápida según estatura y peso
Si no tienes una cinta métrica a mano, esta tabla sirve como orientación:

La otra mitad: que la silla le encaje al caballo
La talla del asiento no dice nada sobre si la silla le vale a tu caballo. Ahí lo que manda es la anchura del arco del puente, que tiene que corresponder a la anchura de su dorso.

Hay razas con tendencias claras: los árabes suelen necesitar puentes menos anchos, mientras que los caballos de mayor corpulencia piden puentes anchos. Si el puente no ajusta, aparecen roces, heridas y problemas en la cruz y el dorso.
La mayoría de monturas del mercado son flexibles y se adaptan a distintas medidas de dorso, y ajustando la cincha se afina el asentamiento. Pero la flexibilidad tiene un límite, y una silla que no encaja no se arregla apretando más.
El arco de puente intercambiable
Existen monturas con puentes intercambiables y distintas anchuras disponibles, lo que permite ajustar la silla sin encargarla a medida. El cambio es sencillo y se hace en unos minutos:

Es la opción más práctica en tres situaciones: cuando el caballo todavía está desarrollándose, cuando cambia de musculatura con el trabajo o la temporada, y cuando la misma silla se monta en más de un caballo. Los arcos de recambio y los medidores de puente y de dorso están en accesorios para sillas de montar.
Antes de decidirte
Comprueba las dos medidas por separado: la del asiento, que depende de ti, y la del puente, que depende de tu caballo. Y ten presente que algunos caballos tienen conformaciones concretas que solo se resuelven con una montura a medida; si dudas, consulta con un guarnicionero o con los profesionales de tu entorno antes de comprar.

Puedes ver todas las opciones en sillas de montar, y completar el equipo con el sudadero o la mantilla que corresponda a tu disciplina.
Preguntas frecuentes sobre la talla de la silla de montar
¿Cómo se mide la talla de una silla de montar?
En una montura inglesa se mide desde uno de los botones de la parte delantera hasta el centro de la parte más alta del borrén trasero, y el resultado se expresa en pulgadas. Las tallas habituales del mercado van de 12 a 18 pulgadas, aunque en adultos lo normal es moverse entre 16 y 18. Esa medida se refiere al asiento, es decir, al espacio del jinete, y no dice nada sobre si la silla encaja o no en el dorso del caballo.
¿Qué talla de silla necesito según mi estatura?
Como referencia rápida: por debajo de 150 cm y 50 kg, 16 pulgadas; entre 150 y 160 cm, 16,5; entre 160 y 170 cm, 17; entre 170 y 180 cm, 17,5; y a partir de 180 cm la talla la marca el peso, con 18 pulgadas hasta 90 kg, 18,5 hasta 100 kg y 19 por encima. Es una orientación: la medida más fiable es la del fémur, porque dos personas de la misma altura pueden tener piernas de longitud muy distinta.
¿Qué pasa si la silla no le encaja al caballo?
Puede provocarle rozaduras, heridas y problemas en la cruz y en el dorso, además de resentirse su movimiento. El punto crítico es la anchura del arco del puente: tiene que corresponder a la anchura del dorso del caballo. Las razas de constitución más fina, como los árabes, suelen necesitar puentes más estrechos, y los caballos más corpulentos, puentes anchos. Es un ajuste independiente de la talla del asiento.
¿Qué es el arco de puente intercambiable y cuándo interesa?
Es un sistema que permite cambiar la pieza que determina la anchura del puente sin encargar una silla a medida. Interesa en tres casos: cuando el caballo todavía está desarrollándose, cuando cambia de musculatura por el trabajo o la temporada, y cuando la misma silla se usa en más de un caballo. El cambio se hace en unos minutos y con herramienta sencilla.
