Principiante con casco aprendiendo a manejar un caballo junto a su monitora

Cómo montar a caballo: qué esperar de tu primera clase

Montar a caballo se aprende con un profesor delante y un caballo debajo, no leyendo. Ningún artículo sustituye a una clase, y quien te diga lo contrario te está vendiendo algo.

Lo que sí puede hacer este artículo es contarte qué te vas a encontrar en tu primera clase, qué te van a pedir y qué necesitas llevar. Que es justo lo que la mayoría quiere saber antes de dar el paso.

Por qué se empieza en una escuela

La equitación se considera un deporte de riesgo, y la razón es concreta: interviene un ser vivo con sus propias ideas y sus propios miedos. Un caballo puede asustarse de una bolsa que se mueve o de un ruido que tú ni has oído, y anticipar esas reacciones es parte de lo que se aprende con el tiempo.

Por eso se empieza en un centro con monitores. Te pondrán un caballo de escuela habituado a principiantes, que es un animal muy distinto del que puedas ver en una competición, y alguien estará pendiente todo el rato.

Qué pasa en una primera clase

Amazona montando en una pista exterior mientras su monitora la dirige
Las primeras clases suelen darse a la cuerda: el monitor controla al caballo mientras tú te ocupas de tu posición.

Varía según el centro, pero el esquema suele ser parecido:

  1. Preparar al caballo. En muchas escuelas participas desde el principio: cepillarlo y verlo ensillar forma parte del aprendizaje y sirve para ir perdiendo el respeto inicial.
  2. Subir. Casi siempre con ayuda, desde un montadero o con alguien sujetando el estribo del otro lado.
  3. La posición. Es lo que ocupará buena parte de las primeras clases: dónde van las manos, los talones, la mirada. Nada de esto sale a la primera y no tiene por qué.
  4. El paso, y poco más. Lo habitual es empezar al paso y a la cuerda, con el monitor controlando al caballo desde el centro de la pista mientras tú te ocupas solo de ti.

Saldrás con agujetas en sitios inesperados. Es normal: la equitación trabaja músculos que casi no se usan en otros deportes, y lo contamos en los beneficios de la equitación.

El casco: la pieza que no se negocia

Amazona con casco de equitación negro en el interior de un picadero

Es imprescindible en las clases de cualquier club hípico y entre profesionales, y sin embargo en las salidas de ocio todavía no se le da la importancia que tiene.

Hay muchísimos diseños, colores y texturas, pero todos deben cumplir las normas de seguridad europeas: marcado CE, VG1 01.040 2014-12 y PAS 015:2011, además de la certificación BSI. Se comprueba en la etiqueta y en la documentación que lo acompaña.

Desde el clásico negro de terciopelo con nudo trasero hasta los más técnicos con ventilaciones laterales, pasando por los personalizables con piezas intercambiables, los que llevan tira protectora de nuca o los de colores para los más pequeños. Están todos en cascos de equitación.

El protector de espalda

Hay tres niveles, y la elección depende de lo que vayas a hacer:

  • Chalecos integrales. Rellenos de espuma de alta densidad, deben cumplir la norma europea EN 13158:2009. Se ajustan con cremallera o velcro.
  • Protectores de espalda. Más ligeros, con la espalda reforzada, tirantes ajustables y una tira ancha de goma en la cintura. Se pueden llevar bajo la chaqueta en competición, y son los más usados por menores en salto de obstáculos.
  • Chalecos airbag. Llevan un cartucho de gas y se atan a la silla; en una caída el cartucho se perfora e hincha los cojines desde las cervicales hasta el coxis, y por delante tórax, abdomen y caderas.

La talla es lo que decide si protege o no. No debe bailar, pero tampoco oprimir, y el largo de espalda no puede golpear contra la silla. Los tienes en chalecos protectores y en chalecos airbag.

La ropa

Los pantalones de montar están diseñados para asegurar el contacto con la silla sin molestias y sin pliegues que rocen. La lycra ha mejorado mucho su comodidad y flexibilidad, y las culeras o refuerzos de silicona aportan agarre.

En general, ropa ajustada. Un pantalón y una camiseta ceñidos evitan quedarse enganchado en una rama si sales al campo.

Los guantes no son un extra: mejoran el agarre de las riendas, protegen del frío en invierno y evitan rozaduras y llagas, sobre todo con caballos que tiran del hierro. En verano, de tejido más ligero.

Y para los pies, botas de montar o botines con polainas: lo importante es que tengan algo de tacón y suela lisa, para que el pie no se enganche en el estribo. Si quien empieza es un niño, la ropa de equitación infantil tiene su propio tallaje.

Qué llevar a la primera clase

  • Casco homologado, si ya lo tienes. Si no, pregunta si el centro presta.
  • Pantalón elástico y ceñido.
  • Calzado con algo de tacón y suela lisa.
  • Guantes, si tienes.
  • Ropa cómoda y ajustada, sin prendas sueltas.

El resto —caballo, silla, cabezada— lo pone la escuela. Cuando quieras ir completando tu equipo, la lista entera está en qué se necesita para montar a caballo.

Preguntas frecuentes

¿Se puede aprender a montar a caballo por tu cuenta?

No es recomendable. La equitación se considera un deporte de riesgo precisamente porque interviene un ser vivo con sus propias ideas y sus propios miedos, y las reacciones de un caballo no se aprenden leyendo. Lo razonable es empezar en un centro con monitores, que además te pondrán un caballo de escuela habituado a principiantes. A partir de ahí, la lectura complementa la clase, no la sustituye.

¿Qué necesito para mi primera clase de equitación?

Casco homologado, pantalón elástico y ceñido, y calzado con algo de tacón y suela lisa que no se enganche en el estribo. Muchos centros prestan casco los primeros días, pero es la pieza que antes conviene comprar propia, porque el ajuste a la cabeza es individual. Ropa ajustada en general: las prendas holgadas se enganchan. El caballo, la silla y el resto del equipo los pone la escuela.

¿Qué homologación debe tener un casco de equitación?

Debe cumplir las normas de seguridad europeas: marcado CE, y las certificaciones VG1 01.040 2014-12 y PAS 015:2011, además de la certificación BSI. Se comprueba en la etiqueta y en la documentación que acompaña al casco, y si tienes dudas, pregunta en la tienda. Un casco que haya recibido un golpe fuerte debe sustituirse aunque por fuera parezca intacto.

¿Es obligatorio el chaleco protector?

En competición depende de la disciplina: en cross, por ejemplo, lo es. Fuera de la competición no es obligatorio, pero sí muy recomendable cuando se salta o se sale al campo. La norma europea que le corresponde es la EN 13158:2009. Lo determinante es la talla: tiene que quedar ajustado sin oprimir, y el largo de espalda no debe golpear contra la silla al montar.

Publicaciones Similares