Caballo con una manta anti-eczema gris en el prado

Alergias en caballos: qué son y cómo reconocerlas

Una alergia, o hipersensibilidad, es una reacción desmesurada del sistema inmune ante una sustancia que el cuerpo reconoce como extraña. En el caballo puede manifestarse por tres vías: cutánea, respiratoria y digestiva, y no siempre resulta evidente cuál es el origen.

Este artículo es obra de la veterinaria Nuria Garzón. Recoge información orientativa para ayudarte a reconocer los signos y describirlos bien a tu veterinario. No sustituye a un diagnóstico profesional, y ningún tratamiento debe iniciarse ni modificarse sin criterio veterinario.

Qué ocurre cuando un caballo tiene una alergia

El sistema inmune se defiende de las agresiones externas de dos maneras. La defensa inespecífica son las barreras físicas como la piel, los factores antimicrobianos, la fagocitosis celular y la reacción local: calor, dolor, hinchazón. La respuesta específica consiste en formar anticuerpos, que son una defensa con memoria.

El antígeno es cualquier sustancia frente a la cual el cuerpo desencadena esa reacción. Los hay de muchos tipos: venenos de insectos, pólenes, ácaros, alimentos o fármacos. A qué sustancias reacciona cada caballo es individual.

En las hipersensibilidades esa respuesta se produce de forma exagerada y desproporcionada. Suele aparecer en los primeros años de vida, aunque puede surgir a cualquier edad, y tiene un componente genético.

Conviene descartar antes otras causas de picor. Entre los parásitos externos, los más habituales son la oncocerca, los piojos, las pulgas y la sarna. Hoy, con mejores condiciones higiénicas y programas de desparasitación, esos procesos dan menos problemas, y las alergias y las alteraciones de la queratinización de la piel se han convertido en las causas más comunes de que un caballo se rasque.

Síntomas cutáneos

Pueden ser locales —el caballo se rasca la crin, el maslo, la cola o el vientre— o generalizados, con habones en distintas partes del cuerpo. Los antígenos más frecuentes son el polen, los insectos, la comida y ciertos fármacos.

Detalle de la piel irritada en el cuello de un caballo
Las lesiones por rascado en crin y base de la cola son el signo más visible.

Hipersensibilidad a los insectos

La reacción se debe a los antígenos presentes en la saliva de los insectos que pican al caballo. Sigue la temporada de insectos: aparece en primavera, empeora en verano y suele desaparecer en otoño. Se manifiesta sobre todo en cola, crin y parte baja del abdomen, empeora con la edad y suele debutar entre los 2 y los 4 años. Si el picor es severo, el caballo puede llegar a la automutilación.

Caballo con una manta antimoscas de malla en el prado
Una manta antimoscas de malla es la barrera más eficaz contra la picadura.

Un detalle que ayuda a distinguirla: afecta a un solo caballo del grupo, mientras que los parásitos externos suelen afectar a varios.

La vía de actuación es impedir la picadura. Según la gravedad, una manta antieczema o antimoscas reduce mucho la exposición, combinada con repelentes y con el manejo de la instalación. Lo desarrollamos en el artículo sobre la dermatitis estival equina.

Atopia

Los antígenos son pólenes de hierbas, arbustos y árboles, hongos, polvo, ácaros, algodón, lana o plumas. Aparece a edad temprana y también tiene componente genético. Los síntomas pueden ser estacionales o no, dependiendo del antígeno implicado.

Alimentos

El antígeno puede ser cualquier alimento y el picor es permanente, sin estacionalidad. Es de las alergias más difíciles de diagnosticar: una vez retirado el alimento responsable, los síntomas tardan de uno a dos meses en desaparecer.

Medicamentos

Algunos fármacos producen reacciones alérgicas de intensidad variable, y la manifestación más común es la aparición de habones por todo el cuerpo. Entre los que se asocian con más frecuencia a estas reacciones están la penicilina, las sulfonamidas, la fenilbutazona, el flunixin, algunas sedaciones, anticonvulsivantes y diuréticos.

Síntomas respiratorios

  • Rinitis. Inflamación de la nariz, que se aprecia por la secreción nasal. En algunos casos, al trabajar se observa colapso de los cartílagos alares: los ollares no pueden dilatarse y el caballo cabecea buscando aire.
  • Edema de laringe. Inflamación de la garganta que, si es intensa, cierra las vías respiratorias. Es una urgencia veterinaria que puede requerir traqueotomía inmediata.
  • Enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Reacción a sustancias que el caballo inhala de su entorno: polen, polvo del heno, polvo de la cama. Cursa con dificultad respiratoria que con el tiempo se hace visible en la línea del huélfago, por el sobreuso de la musculatura abdominal para respirar.
Caballo comiendo heno en la cuadra
El polvo y las esporas del heno están detrás de buena parte de los cuadros respiratorios.

El material de apoyo respiratorio está en sistema respiratorio, siempre bajo indicación veterinaria.

Síntomas digestivos

  • Enfermedad infiltrativa intestinal. Los signos más comunes son pérdida de peso, heces pastosas y cólicos suaves. Pueden aparecer además síntomas generalizados según el sistema afectado, incluidos la piel y el sistema nervioso.
  • Colitis ulcerativas o hipersecretoras. Cursan con diarrea, y son típicas de la administración de fenilbutazona.

Lo relacionado con la digestión está en sistema digestivo.

El diagnóstico lo hace el veterinario

Distinguir unos procesos de otros requiere pruebas diagnósticas. Son muchos los cuadros que cursan con picor y se parecen entre sí, y de ese diagnóstico depende el tratamiento.

Lo que sí está en tu mano es la observación y la prevención: identificar cuándo aparece, en qué zonas, si afecta a uno o a varios caballos del grupo, y reducir la exposición a los desencadenantes conocidos. Los productos de uso externo para piel están en artículos para la dermatitis del caballo, dentro del cuidado del caballo.

Preguntas frecuentes sobre las alergias en caballos

¿Qué es una alergia en un caballo?

Una reacción desmesurada del sistema inmune ante una sustancia que reconoce como extraña, lo que se conoce como hipersensibilidad. Esa sustancia, el antígeno, puede ser muy variada: venenos de insectos, pólenes, ácaros, alimentos o medicamentos. A qué sustancias reacciona cada caballo es específico de cada individuo. Suele manifestarse en los primeros años de vida, aunque puede aparecer a cualquier edad, y existe un componente genético.

¿Cómo se manifiestan las alergias en los caballos?

Por tres vías. Los síntomas cutáneos son los más visibles: picor localizado en crin, maslo, cola o vientre, o habones repartidos por el cuerpo. Los respiratorios van desde la rinitis con secreción nasal hasta la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, pasando por el edema de laringe, que es una urgencia. Y los digestivos cursan con pérdida de peso, heces pastosas, cólicos suaves o diarrea.

¿Qué medicamentos pueden provocar reacciones alérgicas en un caballo?

Los que con más frecuencia aparecen asociados a reacciones son la penicilina, las sulfonamidas, la fenilbutazona y el flunixin, además de algunas sedaciones, anticonvulsivantes y diuréticos. La manifestación más común es la aparición de habones por todo el cuerpo. Es información para saber qué observar y comunicar al veterinario, nunca para modificar por cuenta propia un tratamiento prescrito.

¿Cómo se diagnostica una alergia en un caballo?

Con pruebas diagnósticas realizadas por un veterinario. Hay muchos procesos que cursan con picor y se parecen entre sí —parásitos externos, problemas de queratinización, distintas hipersensibilidades—, y diferenciarlos a simple vista no es posible. La alergia alimentaria es de las más difíciles de identificar, porque los síntomas tardan de uno a dos meses en desaparecer una vez retirado el alimento responsable.

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